Esperaba tener el tiempo suficiente para poder escribir de nuevo. Mis ocupaciones laborales y mis ocupaciones ‘ociosas’ (quedar con amigos, comuniones y demás), obligaron a hacer una parada y fonda, hasta tanto no cogía de nuevo aire para continuar con lo de todos los días. Y no, no he tenido recaídas por lo del cáncer. Nada más lejos. Y sí, la última entrada que os dejé, podía dar lugar a malas interpretaciones. Quise referirme a que ambas, Luz Casal y yo, y otros muchos,  seguimos enfrentándonos a esta enfermedad, y aunque, en mi caso, en la primera revisión, no ha habido  novedad en el frente , (según mi oncólogo),  siempre hay que estar en guardia. Por eso, a pesar de estar supuestamente ‘bien’, todos los que hemos pasado por esta amarga experiencia, quedamos ‘tocados’  cuando conocemos un nuevo caso o una recaída.

Después de esta charla, comentaros, que mi incorporación al trabajo se produjo a primeros del mes pasado, 15 días después de mi última sesión de radioterapia. Y, ya sabéis como va esto: el periodismo es así: estrés, prisas, pero después de seis meses, y a pesar de algunos ‘sabios’ consejos recomendándome que siguiera de baja, (para qué trabajar, decían), decidí continuar con mi habitual rutina…pero qué bendita rutina, la prefiero mil veces. Siento que tengo que seguir con mi vida como siempre, sin que el cáncer tenga más hueco en mi vida que el justito y necesario (o sea, nada).

Pero, también sé que tengo que participar de la vida como nunca antes. El trabajo no lo es todo. Mis amigos, viajes y mis películas forman parte también de mi vida, y en ese ejercicio de contrición o de sumo arrepentimiento  (la enfermedad se ha convertido en la mejor sesión con psiquiatra incluído, que podría haber tenido), le he guiñado un ojo a Epicuro y me he dicho: este es mi hombre!.

Volver a empezar

18 mayo 2010

Desde aquí mi apoyo más fuerte a Luz Casal. Ambas sabemos a qué nos referimos. Besos

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.